La escena se repite todos los días en Los Cabos: alguien deja la maleta en el cuarto, sale al balcón, abre el teléfono y escribe «dónde comer cerca» o «best tacos in Cabo San Lucas». Está a seis cuadras de tu puerta, tiene hambre y va a decidir en menos de dos minutos. Esa búsqueda no la gana el sitio más bonito. La gana el negocio cuya ficha se ve viva.
La ficha pesa más que el sitio
Cuando la búsqueda ocurre a unos metros del negocio, lo primero que aparece es el mapa con tres resultados. Ese bloque se alimenta de tu ficha de Google Business Profile, no de tu página. Puedes tener el mejor sitio de la ciudad y quedar fuera del mapa porque la ficha está a medias: sin categoría correcta, con horarios viejos, con cinco fotos de hace tres años y con reseñas sin contestar.
Lo primero es reclamar la ficha y verificarla a tu nombre, no al del sobrino que la creó en su momento. Después viene la categoría principal, que es la decisión más importante de todas: no es lo mismo «restaurante» que «restaurante de mariscos» o «bar deportivo». Elige la que describe lo que de verdad vendes más y deja las otras como secundarias. Escribe la descripción en español, sin amontonar palabras clave, y llena todos los atributos que apliquen: terraza, acepta tarjeta, apto para niños, estacionamiento. Cada atributo es una casilla por la que alguien puede filtrar y quedarte fuera.
Fotos: las que sirven y las que estorban
Las fotos deciden el clic. Quien busca quiere saber tres cosas antes de caminar: cómo se ve el lugar por dentro, cómo se ve el plato que va a pedir y si va a encontrar la puerta. Sube esas tres y mantenlas frescas.
- La fachada tal como se ve desde la banqueta, de día y de noche. Es la foto que evita que se pasen de largo.
- El interior con gente real, grabado a la hora en que el lugar se ve mejor.
- Cinco o seis platos y bebidas que sí estén en la carta de hoy, no los del menú anterior.
- Una foto del equipo. Le pone cara al negocio y ayuda a que el visitante se anime a entrar.
- Fotos nuevas cada mes. Una ficha que no se mueve en medio año se siente cerrada.
Funcionan mejor las fotos tomadas en el lugar, con luz real y sin filtros pesados. Evita los collages, los textos encima y las capturas de pantalla: no aportan nada y ensucian la galería.
Horarios reales, no horarios de folleto
Este es el error que más caro sale en un destino turístico. Si cierras a las once pero la ficha dice medianoche, alguien va a llegar a las once y media y va a escribir una reseña de una estrella por algo que ni siquiera hiciste mal. Y al revés: si abres los domingos de temporada alta pero la ficha dice cerrado, no apareces en la búsqueda del domingo, que suele ser la mejor del fin de semana.
Carga los horarios especiales con anticipación: Semana Santa, 16 de septiembre, Navidad, Año Nuevo y los días en que el negocio cierra por mantenimiento. Un hábito que funciona es revisar la ficha el primer lunes de cada mes, junto con el calendario del mes siguiente, y dejarlo asignado a una sola persona.
Contestar reseñas es trabajo de operación
Pedir reseñas funciona cuando se pide en el momento correcto: justo cuando el cliente acaba de decir «estuvo buenísimo», no tres días después por correo. Un código en la cuenta, un mensaje al día siguiente o el mesero pidiéndola de frente rinden más que cualquier campaña. Lo que no funciona es pedirlas en bloque una vez al año.
Contestar importa igual o más. La respuesta no es para quien escribió: es para quien la lee después, decidiendo si va o no. Contesta en el idioma en que te escribieron, sin plantilla, mencionando algo concreto de lo que dijeron. Con las malas, no discutas: reconoce el problema, di qué cambió y ofrece resolverlo por fuera. Una reseña mala bien contestada convence más que diez de cinco estrellas idénticas.
El nombre y la dirección, escritos idéntico en todos lados
El nombre, la dirección y el teléfono son la firma de tu negocio frente a los buscadores. Si en Google dice «Calle Morelos 12», en Instagram «Morelos #12» y en el directorio del hotel «Av. Morelos 12-A», estás repartiendo la misma señal en tres pedazos y ninguno acumula. Decide una forma de escribirlo y úsala en todas partes.
- Escribe el nombre del negocio como está en el letrero, sin agregarle palabras clave.
- Usa un solo formato de teléfono, y que sea el número donde de verdad contesta alguien.
- Repite la misma dirección en el sitio, en las redes y en cualquier directorio local.
- Enlaza tu sitio desde la ficha y tu ficha desde el sitio.
- Cuando cambies algo, cámbialo el mismo día en todos lados. Las versiones viejas sobreviven años.
En el sitio, la dirección y el teléfono deben estar en texto y no dentro de una imagen, de preferencia en el pie de página de todas las páginas. Suena menor y es de las cosas que más rápido se corrigen.
Cómo saber si está funcionando
Dale sesenta días antes de juzgar nada. Mide dos cosas: las llamadas y las solicitudes de ruta que reporta la propia ficha, y las impresiones y clics que reporta Search Console para tu sitio. Anota qué hiciste y cuándo, en un documento simple, para poder ligar un movimiento con un cambio real y no con una corazonada. Lo normal es ver movimiento en el mapa antes que en los resultados de texto.
Nada de esto necesita presupuesto de medios. Necesita que alguien del negocio lo tenga en su lista cada semana y no lo suelte. Si prefieres que lo llevemos nosotros, escríbenos a hola@hechoencabo.com y lo revisamos juntos en una junta.