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Hecho en Cabo
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Cómo trabaja una agencia de marketing en Los Cabos

Seis etapas, ninguna sorpresa: qué pasa en cada una, qué necesitamos de ti y qué recibes al final.

Casi todo el mundo que nos escribe ya trabajó con alguien y salió quemado: la propuesta no decía qué incluía, el proyecto se alargó dos meses, y al final nadie entregó los archivos. Por eso escribimos este proceso completo, con las partes que normalmente se esconden. Si algo de lo que sigue no te cuadra, es mejor saberlo antes de la primera sesión que a la mitad del trabajo.

El proceso, etapa por etapa

01 / El procesoCorre igual para una identidad, un sitio o una jornada de grabación. Cambian los tiempos, no el orden.
Etapa 1Sin compromiso

Primera sesión de exploración

Nos sentamos contigo en el taller, en tu negocio o por videollamada, y preguntamos cómo opera el lugar: quién entra, a qué hora, qué compra, qué te están preguntando en el teléfono y qué se te está cayendo. No llegamos con una presentación; llegamos con preguntas.

De ti: una hora y franqueza sobre lo que no está funcionando. No necesitas traer el proyecto definido ni un presupuesto listo.

Recibes: una recomendación por escrito con lo que haríamos primero y en qué orden, nos contrates o no.

Etapa 2

La junta de alcance y la propuesta con número

Aquí se define el trabajo con nombre y apellido: qué entra, qué no entra, cuántas piezas, cuántas rondas de revisión y en qué fechas. De esa junta de alcance sale la propuesta, y hasta ese momento existe un número. Antes no, porque cualquier cifra anterior sería adivinada.

De ti: los datos duros que solo tú tienes —temporada alta y baja, ticket promedio, de dónde llegan hoy tus clientes— y quién decide del lado tuyo.

Recibes: una cotización a la medida en pesos, con alcance escrito, calendario y forma de pago. Si decides no seguir, la recomendación de esa primera sesión se queda contigo.

Etapa 3

Arranque: accesos, materiales y una sola persona al frente

Antes de producir nada juntamos lo que existe: logos viejos, fotos, menús, accesos al dominio, a las redes y a la analítica. Casi siempre aparece algo perdido —una cuenta a nombre de alguien que ya no trabaja ahí, un dominio que se renueva solo en una tarjeta que nadie ubica— y esta es la etapa para resolverlo, no la víspera de salir.

De ti: los accesos y una persona autorizada para aprobar. Si tenemos que perseguir tres firmas por cada decisión, el calendario no se sostiene y lo decimos desde el principio.

Recibes: el calendario con las fechas de entrega parcial y el nombre de tu contacto en el taller, que es el mismo hasta el final.

Etapa 4Revisiones acotadas

Producción con revisiones contadas

Diseñamos, grabamos, programamos o imprimimos, según lo que hayas contratado. No desaparecemos: enseñamos avances en los puntos marcados del calendario, aunque estén a medio cocinar, porque una corrección de rumbo en la semana dos cuesta una tarde y en la semana seis cuesta el proyecto.

De ti: revisiones juntas y por escrito en la fecha acordada. Diez comentarios sueltos en tres días distintos revuelven el trabajo; una lista completa lo acelera.

Recibes: las versiones intermedias y el conteo claro de en qué ronda vamos y cuántas quedan.

Etapa 5Archivos maestros

Entrega: todo el material se te entrega

Al cerrar te entregamos los archivos maestros —los editables, no solo el PDF o el JPG—, las fotos y los videos en su resolución original, el manual de marca, los archivos listos para imprenta y los accesos a todo lo que se creó a nombre de tu negocio. Es tuyo aunque un día dejemos de trabajar juntos, y no hay que pedirlo por favor ni pagarlo aparte.

De ti: un lugar donde guardarlo y la revisión final. Si algo quedó fuera del paquete, se corrige ahí mismo.

Recibes: la entrega completa y, cuando el proyecto incluye sitio, una capacitación grabada para que tu equipo edite lo que cambia seguido sin depender de nosotros.

Etapa 6

Acompañamiento, si lo quieres

Terminado el proyecto seguimos disponibles para lo que se mueve: una temporada nueva, un letrero que hay que reimprimir, una página que agregar, la carta que cambió. Puede ser por horas sueltas o con un acuerdo mensual, y se decide después de la entrega, no amarrado desde el contrato inicial.

De ti: un aviso con tiempo cuando venga algo grande, sobre todo entre diciembre y Semana Santa, que es cuando el taller se llena.

Recibes: a la misma gente que hizo el trabajo, que ya conoce tu marca y no tiene que volver a preguntar todo desde cero.

De dónde sale el número

02 / La cotizaciónNo publicamos tarifas: el número sale del alcance real de tu negocio.

En este sitio no vas a encontrar una lista de precios, y es a propósito. Una cifra publicada tendría que ser lo bastante alta para cubrir el caso más grande, y entonces el negocio chico pagaría de más por algo que no necesita. Preferimos entender primero qué te está costando dinero hoy y armar el número sobre eso.

El resto de lo que hacemos sale a la medida porque el rango real es demasiado ancho. Cabo Hospitality OS, nuestro sistema de reservas y cobros, no lleva cifra pública: no se parece en nada armarlo para un bar de cuatrocientas personas o para un tour de ocho asientos. Lo mismo pasa con la señalética, donde el mismo servicio va de un vinil de espejo a una instalación de veinte módulos en la calle.

El número final sale de la junta de alcance y queda escrito en la propuesta, junto con lo que puede modificarlo. Cuando eso pasa, lo cotizamos aparte y esperamos tu visto bueno antes de trabajarlo. Facturamos en pesos mexicanos y trabajamos en español y en inglés, porque en Los Cabos tu cliente llega en los dos idiomas y tu contador declara en uno solo.

Puedes ver el detalle de cada servicio, con lo que incluye y los tiempos típicos, en la página de servicios.

Cada proyecto se cotiza a la medida: el número sale del alcance real de tu negocio, no de una lista de precios.

Las partes que otros no ponen por escrito

03 / Letra chicaSi alguna de estas te incomoda, mejor descubrirlo hoy.

El material producido es tuyo. Archivos maestros, fotos, videos, manual de marca y accesos se entregan al cierre. No retenemos el dominio, ni la cuenta de anuncios, ni el archivo editable como garantía de que nos sigas contratando. Si mañana te llevas todo a otra agencia, se lo puedes entregar el mismo día.

Decimos cuando algo no vale la pena. Si tu problema no es el logo sino que nadie contesta el teléfono, lo vas a oír en la primera sesión. Si el sitio que tienes solo necesita tres arreglos, no te vendemos uno nuevo. Perdemos venta a corto plazo y ganamos que nos vuelvas a llamar.

Somos un taller físico, no un correo. El estudio está en Cabo San Lucas, con sus fondos, sus luces y su isla de producto. Puedes venir a ver cómo se graba lo tuyo, y cuando hay que instalar un letrero vamos nosotros. Esa es la diferencia real contra una agencia que trabaja a distancia.

No prometemos posiciones ni resultados garantizados. Nadie serio puede. Lo que sí comprometemos son entregas en fecha, medición conectada desde el primer día y un reporte que dice qué se movió y qué no, aunque la respuesta no nos favorezca.

Lo que se pregunta sobre el proceso

04 / PreguntasCuatro dudas que salen en casi todas las primeras juntas.
¿Cuánto tarda un proyecto de principio a fin?

Depende del servicio y lo decimos antes de empezar, no a media obra. Una identidad de marca corre entre 3 y 6 semanas, un sitio web entre 4 y 10, y la gestión de redes arranca en 2 semanas con el primer reporte al cierre del primer mes completo. La fecha comprometida vive en la propuesta, con las entregas parciales marcadas.

¿Cuántas rondas de revisión incluye?

Las que diga la propuesta, y ahí van contadas por entregable antes de que firmes. Trabajamos con revisiones acotadas porque una revisión sin límite no le sirve a nadie: alarga el proyecto y encarece el trabajo. Si necesitas una ronda extra te decimos cuánto suma antes de hacerla, y esperamos tu visto bueno antes de trabajarla.

¿Qué pasa si no me gusta la primera propuesta de diseño?

Es parte del proceso de diseño de marca y está previsto. La primera presentación existe justamente para chocar contra tu criterio: nos dices qué no funciona y por qué, y la siguiente ronda corrige el rumbo. Si después de las rondas acordadas seguimos lejos, lo hablamos de frente en lugar de seguir facturando horas contra algo que no va a quedar.

¿Quién va a ser mi contacto durante el proyecto?

Una sola persona del taller, la misma de principio a fin, y no cambia a media obra. Escribes a un solo lado y esa persona coordina a quien tenga que entrar: diseño, video, desarrollo o instalación. Todo lo que se acuerda por teléfono o en el piso queda por escrito el mismo día, para que nadie recuerde distinto tres semanas después.

Empecemos por la junta que no cuesta

Escríbenos qué está pasando en tu negocio y agendamos. De ahí sale la recomendación por escrito; si tiene sentido seguir, sigue el alcance y el número. Si no lo tiene, te lo decimos igual.