Un estudio de podcast en Cabo San Lucas
Cuatro paredes, luz montada y fondos que bajan del techo. Es donde grabamos lo nuestro y donde puedes grabar lo tuyo.
Esta página cuenta qué es el lugar y por qué existe. Si lo que buscas son horarios, referencias de renta y qué se necesita para apartarlo, eso vive completo en la página de renta de estudio.
Lo armamos para nosotros y terminamos abriéndolo
El estudio no nació como negocio. Nació porque nos hartamos de grabar en el patio de un restaurante entre servicio y servicio, de armar y desarmar luces en el piso de una bodega, y de rezar para que no entrara el ruido del aire acondicionado justo en la toma buena. Necesitábamos un lugar fijo donde la luz ya estuviera colgada y el fondo ya estuviera montado, para que grabar dejara de costar dos horas de montaje.
Cuando quedó listo pasó algo que no esperábamos: empezaron a preguntarnos si se podía rentar. Un podcaster que llegaba a Los Cabos. Una marca con catálogo que necesitaba fotos limpias de producto. Un equipo de producción que venía a grabar entrevistas y no traía forma de controlar la luz. La respuesta honesta era que en la zona casi no hay dónde grabar bien: o improvisas en un cuarto de hotel, o vuelas a alguien desde Guadalajara o San Diego con todo su equipo, y ahí se te va el presupuesto antes de la primera toma.
Así que lo abrimos. Sigue siendo nuestro taller de trabajo diario —aquí se graba el contenido de las marcas que operamos— y cuando no lo estamos usando, se renta.
Lo que hay montado, pieza por pieza
Fondos retráctiles y pantalla verde
Iluminación Amaran
Isla rodante y mesa de videógrafo
Herramienta, carga y guardado
Área de descanso
Qué se graba en un cuarto como este
Podcast. Es el uso más común y para el que el cuarto está mejor resuelto: fondo controlado, luz continua que no cansa la vista en una sesión de dos horas, y la posibilidad de dejar todo montado si vas a grabar varios episodios el mismo día. Si vienes de grabar en una sala de casa, la diferencia se oye antes de que se vea.
Fotografía de producto. La isla rodante existe justo para eso. Botella, plato, pieza de merchandising, catálogo completo: se acomoda la superficie, se mueve la isla hasta donde la luz cae bien y se dispara. Trabajamos seguido con restaurantes y bares de Los Cabos, y ahí lo que importa es que la carta nueva se vea igual de bien en el menú impreso que en Instagram.
Entrevista y contenido de marca. Testimonios, videos de bienvenida, cápsulas para el sitio, tomas verticales para redes. Con los tubos T4C separando al sujeto del fondo, una entrevista deja de verse como una videollamada.
Pantalla verde. Cuando la toma necesita otro fondo —un mapa, una interfaz, un lugar al que no vamos a llevar cámara— la pantalla ya está montada y no hay que pelear con arrugas ni con tela mal tensada.
También lo usamos nosotros para el trabajo de video y fotografía que entregamos cada semana. Esa es la prueba más honesta de que el espacio sirve: es nuestra herramienta de todos los días, no un cuarto que montamos para la foto de esta página.
Dónde está y por qué importa que esté aquí
El estudio está en Cabo San Lucas, dentro del mismo taller donde se diseña, se programa y se prepara el material que sale a imprenta. Eso no es un detalle logístico: significa que la foto de producto que se toma el martes puede estar el jueves en el menú, en el vinil de la entrada y en el sitio, sin que tres proveedores distintos se pasen archivos entre ellos.
Para un negocio de la zona el cálculo es simple. Traer producción de fuera implica vuelos, hospedaje, renta de equipo y una ventana de dos o tres días para grabarlo todo de golpe. Tener el foro a veinte minutos permite lo contrario: sesiones cortas, más seguido, ajustadas a lo que de verdad está pasando en el piso esta semana.

Si lo que quieres es rentarlo
Se aparta por horas o por jornada, y la hora nunca llega vacía: viene con el set montado según lo que vayas a grabar, con un técnico de apoyo que monta, prueba y supervisa, y con tus archivos en crudo al terminar la sesión. Puedes llegar con tu propio equipo o sumar a nuestro fotógrafo y a nuestro videógrafo, que es como lo usa la mayoría de quien viene por primera vez.
Cada proyecto se cotiza a la medida: el número sale del alcance real de tu negocio, no de una lista de precios.
Ven a verlo antes de decidir
Si estás pensando en grabar algo y no sabes si el cuarto te sirve, lo más rápido es pasar. Se ve en diez minutos, te decimos con franqueza si tu proyecto cabe aquí, y si no cabe te decimos qué sí necesitas. Escríbenos a hola@hechoencabo.com y acordamos la hora.